martes, 21 de julio de 2009

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Crónicas del Tío Matt el viajero

Dondequiera lleven los camellos del Amor ese es mi destino…Ibn el Arabi.


Escribir sobre viajes es una pasión que recién acabo de descubrir y se me hace casi indispensable hacerlo, necesito escribir, no se porque motivo pero debo hacerlo por mi mismo, y a la vez compartirlo con todos los que quieran ver mi visión de las travesías y de curiosear por el mundo, cercano y lejano.
Este viaje que comienza ahora con este mi primer escrito, lo empezare narrando desde mi alrededor de ahora mismo y de mi mismo y no se donde ni cual será el destino final si es que existe destino para un viaje tan largo como escribir sobre viajes, puede que sea de toda mi vida.
Escribir sobre moverse, curiosear, mirar el mundo, es describirlo, observarlo y ponerlo en letras, en un escrito que nunca será ni la mitad de la experiencia en si pero que describe como una crónica de viaje un momento histórico un momento de un ser humano en una terra incógnita que es todo nuestro planeta.
De viajes y de viajeros se ha escrito mucho y hay miles que escriben ahora mismo sobre ello pero nadie es igual y la realidad de cada uno es diferente, sobre todo el lugar y las propias ideas de porque escriben sobre el tema.
Un viaje es la vida desde que se nace hasta que se muere. Tenemos colegas de viaje con nuestros padres primeramente, hermanos y la familia, luego los amigos de las escuelas, los amigos del trabajo, nuestras esposas y esposos, todos somos viajeros y creamos otros viajeros, nuestros hijos que vienen a incorporarse a la larga marcha, unas veces lenta unas veces mas rápida, unas veces mas alegre o triste, pero el flujo de la vida y el tiempo marca el indetenible cronometro, no paramos, pero ya yo dije :basta, y me voy a detener a describir, hacia donde voy y que es lo que pasa a mi alrededor, esa es mi idea de un cronista de viajes. Tenemos nuestros pensamientos, nuestros propósitos en sueños, como equipaje verdadero y perenne y que a pesar de que va cambiando en su forma cada día y en cada amanecer y en cada lugar diferente, es lo mas nuestro que tenemos para seguir adelante, y el mundo, desde nuestras calles, plazas, ríos, montañas, mares, animales, gentes, todo, en fin nuestro entorno pues acá esta para ser visto y contado en palabras y relatos.
Algo se sabe de antemano, que este viaje de la vida termina donde comienza, un regreso al lugar del que pocos saben pero de donde todos salimos, y que el viaje en si es en realidad el plato fuerte en esta cena, pero concentrarnos y disfrutarlo como el manjar mas exquisito depende de cada uno de nosotros. Quizás de esta forma, mirándonos en un viaje personal hacia las profundidades de nosotros mismos leyendo entre líneas lo que el mundo quiere decirnos y en un estado de máxima atención, sin juzgar lo bueno ni lo malo, ni molestarnos con nosotros mismos, y en paz con todo y todos, podamos captar un haz de Luz de donde venimos y si no es así, al menos un intento de vivir con un sentido una existencia única, hecha y controlada por nosotros mismos, así será el itinerario, abierto y impredecible como la Naturaleza misma.

1 comentario:

  1. Querido amigo, que ganas de abrazarte ahora mismo y decirte que te quiero y que disfruto leerte y sentirte tan vivo.
    Ya sabes que me encanta viajar, y por tanto leer crónicas de viajes (especialmente de mis amigos)me resulta profundamente disfrutable.
    Gracias Sace, te quiero asere, mucho mucho.

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