miércoles, 5 de agosto de 2009

Excursion a la finca de Hemingway.





















5-8-2009

Excursión a la finca de Hemingway.

Es dentro de uno mismo donde hay que resolver las cosas,
No importa donde se esté.

De Thomas Hudson en Las Islas en el golfo.
E. Hemingway.

Tengo una amiga que esta triste y deprimida en estos días, para ella las cosas no han salido muy bien y estoy todo
el tiempo charlando y dándole mi apoyo y mi amistad. Pero al final ella misma debe salir con ella misma adelante.
Y sobre todo que es una amiga que tiene el arma de autodefensa de una gran creatividad e improvisación pero le
Falta la confianza así misma para explotarlo y saber hacerse merecedora de el gran premio de estar feliz con su ser.
Le conté sobre como he descubierto la manera de ver este mundo mas brillante y colorido a través de la misionera
Necesidad de describirlo para mis amigos y para mi mismo, y le describí como dentro de la propia ciudad todavía
Hay lugares que esperan por nosotros para ser visitados y que alguna que otra vez dijimos lo haríamos y nunca lo
Hicimos. Como muestra clara del fenómeno de la maravilla diaria me fui ayer en la tarde en mi bicicleta solo para
La finca La Vigía que fue la casa del escritor Ernest Hemingway en las afueras de la ciudad de la Habana por
Varias décadas y donde se escribieron obras maestras de la literatura universal.
Los viajes se proponen como el primer pensamiento al levantarse de la cama y se realizan oponiéndose a la pereza
Y a la monotonía del diario. Me llene una botella plástica con té negro frío y me dispuse a buscar una cámara digital
de unos amigos para tomar algún recuerdo del viaje y del lugar de peregrinación del que ama la narrativa.
Salí en la tarde y seguí las calles indicadas, on the road again, paisajes urbanos de mi municipio pero esta vez fui
por las calles que nunca había andado antes, callejuelas con muy mala calidad en el asfalto, que en zonas me tuve
que detener para seguir a pie, con mi bici al lado pues temía destruyera las gomas o simplemente era imposible montarse
y esto que digo es común en cientos y miles de calles dentro de la ciudad que parece han sido bombardeadas y si han
sido agredidas mas bien ha sido por la falta de gestión del gobierno hacia calles de poco trafico que en algunos casos no han sido reparadas desde su construcción en tiempos de gobiernos republicanos. Desde mi municipio y barriada de Lawton por la calle
Dolores hasta la calzada de bejucal ya en municipio de San Miguel del Padrón y en esa avenida más recta y de algunos kms
me encontré en la barriada de San Francisco de Paula, como un pueblito aparte en la antigua carretera central que antes de existir la autopista era la carretera de unión de ciudades en Cuba y una de las primeras carreteras mas largas construidas en América, y le pregunto a un anciano sobre la finca la Vigía y me indica a la derecha de la calle Vigía y que allá vería la entrada de la mansión
del viejo pescador y escritor barbudo respetado por todos.
Al momento de llegar comenzó una llovizna suave, parquee mi ciclo en una zona al lado de la entrada y arranco a llover mas intensamente por lo que no pude ver la casa desde el principio con las ventanas abiertas, se cierran para evitar la entrada de humedad al museo, y como no se permite la entrada tuve que esperar escampara afuera y fue tan agradable refrescar del viaje bajo la lluvia que sin pensarlo me deje mojar por la gotas grande y calientes que me limpiaban el sudor del pedaleo, las lluvias de verano son rápidas y fuertes, al rato ya no llovía y pude ver desde las ventanas los innumerables objetos y libros que Ernest tenia en cada cuarto e incluso pude ver unos ejemplares de navegación y de tauromaquia en el estante al lado del toilette.
Pero no me detendré a describir lo de las guías turísticas, ni del pilar su yate de pesca ni de sus trofeos de caza ni de sus trajes de corresponsal en la segunda guerra mundial y de la guerra civil española, ni de los lujosos objetos y jardines tranquilos del lugar, todo ello mejor lo ven ustedes si alguna vez llegan por la Habana.
El viaje en si, el salir de casa, en que se pasa el tiempo planificando las travesías y los viajes a los lugares lejanos como los llamados ¨verdaderos¨ voyagues son una farsa en la medida en que todo lo que nos rodea, es paisaje nuevo y zonas vírgenes.
Me regrese a media tarde y visite una pequeña iglesia, casi seguro llamada san Francisco de Paula y que sin dudas llevaba el sello de las capillas pequeñas de pueblo españolas que se fundaron por miles en toda la isla y que esta se encontraba en una colina y sin elementos contemporáneos, perfecta para la locación de un filme de época colonial, y me gusto ese encanto tanto como toda la visita a la finca del escritor norteamericano. En tres horas y media había degustado de una aventura de viajes local y profunda como otra, ustedes que leen al tío Matt, busquen en su pueblo o ciudad, aldea o comunidad , que allí en sus narices hay sorpresas.

1 comentario:

  1. Sacerio.... me encanta que muestres ao mundo la beleza de cuba... y tus esperiencias en uno pais tan controversio...
    espero encontrar.te em breve en una viaje por cuba..
    Sonia henriques

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