martes, 19 de enero de 2016

De Mevlana Rumi a Hakuin Ekaku.


  Un guerrero, un samurai, fue a ver al Maestro Zen Hakuin y le preguntó: "¿Existe el infierno? ¿Existe el cielo? ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos? ¿Por dónde puedo entrar?".
     Era un guerrero sencillo. Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas. Sólo conocen dos cosas: la vida y la muerte. El no había venido a aprender ninguna doctrina; sólo quería saber dónde estaban las puertas, para poder evitar la del infierno y entrar en el cielo. Hakuin le respondió de un amanera que sólo un guerrero podía haber entendido.
"¿Quién eres?", le preguntó Hakuin.
"Soy un samurai", le respondió el guerrero. En Japón, ser un samurai es algo que da mucho prestigio. Quiere decir que se es un guerrero perfecto, un hombre que no dudaría un segundo en arriesgar su vida. "Soy un samurai, un jefe de samuráis. Hasta el Emperador mismo me respeta", dijo.
Hakuin se rió y contesto: "¿Un samurai, tú? Pareces un mendigo".
El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para qué había venido. Saco su espada y ya estaba a punto de matar a Hakuin cuando éste le dijo": Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta".
Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y Hakuin dijo: Aquí se abren las puertas del cielo".
El cielo y el infierno están dentro de ti. Ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas de forma inconsciente, estás a las puertas del infierno; cuando estás alerta y consciente estas en las puertas del cielo.
La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene la capacidad de convertirse en uno de ellos. Pero la gente sigue pensando que existe en alguna parte, fuera de ellos mismos… El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren…en un segundo se puede ir del infierno al cielo, del cielo al infierno.


He vuelto.
Sigo viviendo en Madrid, España. Ya no hay vuelta a la cueva de los fraggles que hasta donde sé todo sigue igual.
Bueno, nunca he renunciado a este blog pero sí he renunciado a la tentación de sentir que muchos lo siguen de mis amigos. Ya es otra cosa ahora,  personal y a la vez abierta al mundo y al que  quiera ver que se me va ocurriendo con el paso de los tiempos.
Después de años sin escribir he venido a decir algunas cosas a esta bitácora virtual (de por vida) y que seguirá mientras exista blogger como página web de blogs personales.
Primero que todo comentar sobre el camino espiritual.
Ya he viajado tanto y he visto muchas de esas montañas y ríos que soñaba desde la cárcel-isla, pero el camino a Uno sigue y nunca parece acabar, tal vez el Camino sea lo importante.
Antes de salir de Cuba he de decir que me fascinaba el mundo espiritual sufí y aún me parece arrollador pero he vuelto a un pasado espiritual anterior y aun ¨camino¨ directo y claro que es el del budismo zen.
En la Habana había participado en el Dojo o centro de meditación muchos años antes de comenzar este blog. Allí experimenté el sentarse tranquilo a meditar con los ojos abiertos y controlando la respiración. La postura correcta, la misma que ayudó al histórico Buda a comprender la realidad y el universo y comprender el sufrimiento de este mundo y como liberarse de el.
Ahora he vuelto después de muchos años a la práctica en el mismo grupo con la misma buena gente. No es nada nuevo para mí, excepto por las coordenadas geograficas, aunque me encantaría volver a ver viejos amigos practicantes de Cuba que muchos siguen.
Yo no creo intente incluir  muchas fotos de viajes y situaciones normales de la vida como en otras entradas del blog.
Creo ahora velaré más por describir sobre la vieja ruta de piedras secas q es el Zazen reconociendo a la vez lo dificil de explicar en palabras.
Ahora son los primeros pasos y solo he de estar presente y enfocarme en la respiración, aprenderme a cantar en voz ultra grave el  Sutra de la esencia de la sabiduría y no más que eso.
Por ahora como decía el cuento de Hakuin del comienzo, me voy a intentar acercar al cielo con humildad y compasion.
Si no escribo nunca más aquí es que el Ego se ha esfumado, estoy claro que este diario va con Ego incluido y esa dualidad no es buen camino.
Pero claro, estoy aprendiendo a caminar de nuevo. Según Shnryu Suzuki he de disfrutar de la mente del principiante.
Hasta próximo post.
Gassho amigos y desconocidos.

Beings are numberless; I vow to free them.
Delusions are inexhaustible; I vow to end them.
Dharma gates are boundless; I vow to enter them.
The Buddha way is unsurpassable; I vow to realise it.
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